25/4/07

Feb 14

*El siguiente texto fue presentado a un original concurso organizado por la asociación Mujeres Jóvenes y aunque no resultó ganador lo cuelgo en el blog. Está también en su versión original que incluía ciertos dibujos.

14 Feb

En el terreno del desahogo narrativo, más bien desahogo a secas, me gustaría enmarcar este texto dedicado al santo de nombre Valentín.

Pongo a sonar el último disco de los Drive By Truckers que tienen un tema titulado Feb 14, en un intento de buscar inspiración para hablar del San Valentín de forma positiva y no lo consigo. Por más que me imagine "flores que cruzan la habitación" la triste realidad es que una fecha tan señalada no me agrada.

No sé, pobre santo, bastante mala vida tuvo traicionado por todo un César como para aguantar encima mis estúpidas reflexiones. Incluso las puede considerar un halago porque si existe sabrá bien que disfruto de los días tristes y lluviosos con la intensidad de quienes corren a la playa en los soleados días de verano.

Es curioso que las fechas señaladas me inspiren en el mejor de los casos repulsa. Exceptuando la Navidad y no por cuestiones espirituales sino por mi amor a lo dulce, cuestión claro mucho más práctica. Igual por ese amor rechazo el San Valentín porque aquí, a diferencia de Japón, la chica recibe los bombones. Si fuese japonés además de tener unos simpáticos ojos rasgados y una educación extrema y encantadora tendría un dulce regalo en San Valentín y unas hermosas palabras en otro idioma.

Así es que en San Valentín hago poco más que mofarme de los infelices que caminan por la calle con un ramo de flores de invernadero, si lo piensas casi tiene más mérito arrancarlas de una tumba por lo menos supone más esfuerzo que encargarlas a interflora. Vaya, escribir cosas así si que es cavar tu propia tumba, si, son tan asociales que despiertan el desprecio por las actitudes independientes. Pero ¿qué culpa tengo de no obsesionarme con un día en concreto?

Freud me analizaría rápido pues creo que todo está en mi infancia. Con la fortuna de cumplir años fuera del calendario escolar, lo de las celebraciones infantiles de cumpleaños con los otros compañeros no era lo habitual y nunca repartí caramelos ni organicé banquetes. No obstante un buen día, una gran bolsa de Chupa Chups llegó a mis manos, mi padre preocupado me dijo que la compartiese con mis compañeros de clase y así lo hice, los repartí a la salida. Todo el mundo me felicitaba el cumpleaños. Mira que yo era generoso, nunca le negué una goma de borrar o un lapicero a un compañero pero aquel acto de espontaneidad que favoreció mi padre por evitarme una congestión no fue bien entendido.

Salvando las distancias, creo que me sentí tan incomprendido como Harvey Pekar cuando recogía sus caramelos en Halloween disfrazado de un superhéroe: él mismo. Lo curioso es que Harvey llegó a superhéroe yo aspiro a menos, tan sólo aspiro a que la ESPONTANEIDAD sea SANTA.

Epílogo de la otra parte en disputa
...esta muy bien; aunque no se si me tiene que gustar o me tengo que enfadar por lo poco romántico que eres y la nula mención que haces a mi persona en un tema tan pertinente…

2 comentarios:

Sergio dijo...

Hmmmm.... No es romántico en el sentido convencional del término, las fechas señaladas le generan repulsa y le gusta lo dulce. ¿ Quién será ?

P.S.: No funciona el enlace al .pdf, yo quiero ver los dibujos, jo :-(

factoria7gritos dijo...

Ya está el archivo disponible :-)