6/9/07

Oso y urogallo en la carta de un restaurante ovetense

Hay gente que se empeña en ser bastante imbécil. El último caso lo encuentro bien cerca, ojeando la prensa diaria (que no enlazo para evitar darle publicidad -lo haría si no mencionasen el nombre del local-). El tipo en cuestión es Ismael Rey, un hostelero que es famoso en Oviedo por haber sido concejal del PP.

A este personaje sin escrúpulos no se le ha ocurrido otra cosa que ofrecer en su carta carne de oso y de urogallo. El oso y el urogallo son dos grandes símbolos de la protección de las especies de fauna en Asturias. La carne la trae de Finlandia, si fuese local ya estaría entre rejas. No obstante, se encuentra a gusto con la polémica... es para promocionarse. Pensará que la publicidad mala es publicidad igual.

La idea que tiene es recuperar "sabores olvidados" y ahí está precisamente el peligro. No se da cuenta que si la propuesta tiene éxito, alimentando el paladar de algún descerebrado con dinero, la presión sobre la fauna local puede crecer y volver a los tiempos en que los furtivos se cobraban a buen precio las piezas conseguidas. ¿Qué pasa si estos sabores exóticos alimentan la curiosidad por probar la "mercancía" local?

Ya que legalmente no se va a poder hacer nada, al menos deberían desautorizarle y no estoy pensando en el movimiento ecologista. La crítica debería venir, al menos por una vez, por sus amiguetes más cercanos.

8 comentarios:

Stewie Griffin dijo...

Querido factoria7gritos,estoy radicalmente en contra de este post tuyo. A continuación te aclaro porque.

Sin entrar en si el tal Ismael Rey es o no un imbecil, o tal vez un héroe emprendedor (o no si llego a donde esta gracias a concesiones políticas, lo desconozco).

El caso es que no ha agredido a nadie, el compro la carne para su negocio, no se la robo a nadie.

Con esa carne ofreció un servicio a aquellos que voluntariamente decidieron pagar por el mismo, el por supuesto obtuvo una ganancia por ello, dado que nadie es un esclavo y puede exigir un pago por su trabajo.

La idea de servir carne asturiana exótica me parece cojonuda, por todo el desarrollo gastronomico y turístico que puede desencadenar. Es una innovación que o bien aportara un mayor nivel de bienestar y riqueza a las personas o bien el mercado se encargara de hacerla desaparecer en el continuo proceso de prueba y error que realizamos todos, es decir en el caso e que su servicio no sea demandado por personas dispuestas a pagar por el mismo.

Hasta aquí me he pronunciado a favor del derecho del hostelero a obrar como hizo.

Más bien, lejos de extralimitarse en sus derechos, el hostelero fue agredido por la legislación que le prohibía servir animales de origen asturiano, teniendo que recurrir al mercado internacional con todo el aumento de precio final y perdida de "autenticidad" que tendrán que sufrir los consumidores.

En este punto podrás pensar, "pero si hacemos eso, si liberalizamos este sector estas especies escasas desaparecerán". ¿no?

Nada más lejos de la realidad. Que esas especies estén en peligro de extinción es a causa de que no están regidas por los principios de propiedad ni por el sistema racional de los precios. Si esas especies fueran privadas no se encontrarían en la penosa situación de la actualidad. Habría grupos que las criarían para exhibir en un zoo, otros que las criarían de forma altruista (o cobrando una entrada para mantener el recinto) en reservas naturales con propietarios propios (y por tanto con incentivos para su preservación: asociaciones de amigos de la naturaleza, fundaciones..). Otros se dedicarían a criar Urugallos para luego venderlos la industria hostelera o como animal de compañía.... las posibilidades son infinitas, solo podemos imaginar la punta del iceberg.

La escasez de estos animales es consecuencia de la supuesta protección que el Estado les otorga, al nacionalizarlos e impedir el libre desarrollo voluntario en ese campo.

¿Los que defendéis el prohibicionismo ecológico nunca os habéis preguntado porque las gallinas no se extinguen? Pues porque se rigen en un sistema de libertad de mercado, no mediante un sistema coactivo. Las gallinas tienen propietarios que se preocupan por que su propiedad no se devalué, que las adapten a la infinidad de necesidades humanas (alimento, recreación...), lo que hace que la especie no desaparezca.

Al Urugallo y al oso le vendrían muy bien un sistema así.
Podrás decir, muy bien pero en el sistema actual si aumenta la demanda de carne de esos animales aumentaran los furtivos (que guiados por los beneficios intentaran satisfacer al hostelero, a pesar de la represión estatal, para mi tampoco son recriminables moralmente, después de todo esos animales no son de nadie, o son del Estado que viene a ser lo mismo dada su naturaleza criminal), pero no se pueden reducir los derechos de una persona a causa de los crímenes y fallos del Estado. Más que recriminar la irresponsabilidad del hostelero deberías exigir la derogación de esa legislación perniciosa, por el bien de esas especies.

La vivienda, los animales, el paro, la inflación, los atascos.... todo son síntomas de lo mismo, los mayores “problemas sociales” solo tienen una cosa en común la nefasta (y ciega) mano del Estado.

No existe ninguna actividad humana que no se pueda desarrollar de forma voluntaria y en competencia, ningún servicio requiere de un monopolio, más bien al contrario este solo puede ser pernicioso. El Estado solo es una organización criminal legitimada ante sus victimas, un timo a grande y colosal escala. El día que seas capaz de concebir esto que propongo será un gran día a festejar. Lleva su tiempo, no te creas.

Salud y libre mercado [A$]

P.D. Espero tú contestación, porque seguro que me he saltado algun punto en mi desarrollo.

factoria7gritos dijo...

Pues yo tampoco estoy de acuerdo con tu argumentación :-) aunque tampoco veo mala intención pues no creo que quieras que el oso y el urogallo desaparezcan. Pero me parece muy idílica.

Para empezar tu argumentación sólo es interesante en un escenario irreal en el que todo se regiría por la ley del mercado.

No digo -de momento- que sea mal escenario sólo digo que no es actual y sobre la base del sistema actual tenemos que ser pragmáticos y decidir que hacer.

Habrá que ir por pasos. No sea que para cuando alcances esa utopía no exista nada sobre lo que el mercado pueda plantearse actividad.

Así es que no podemos en base a un ideal o a una utopía permitir la opción que no valoras la de que el negocio de "carne asturiana exótica" tenga tanto éxito que exista mayor demanda que "producción", estas especies desaparecerían sin más. En la práctica pasaría eso al igual que existe un riesgo evidente de fomentar la actividad furtiva ofreciendo ahora carne de Finlandia.

Por otra parte creo que comentes otro error al considerar estas especies silvestres como si fuesen especies domésticas... pones el ejemplo de las gallinas. La riqueza natural de un espacio, vamos a poner por ejemplo el Parque Natural de Somiedo, no es sólo su paisaje son evidentemente también sus especies. Planteas una cosa que es imposible -salvo para un escenario zoo- la cría de osos y urogallos como gallinas pero eso no es conservar una especie.

Por último, no comparto tu utopía. Crees que el mercado es perfecto y pones el ejemplo de los monopolios, pero no es verdad que sin intervención del Estado también se forman y entonces ¿quién los corrige? Hay ámbitos muy evidentes dónde el Estado tiene que intervenir y el medio Ambiente es uno de los más claros y esto lo tienen claro incluso muchos economistas muy liberales como Xavier Sala ¿por qué? precisamente porque de lo contrario el urogallo y el oso desaparecerían de Asturias o porque nadie controlaría las emisiones del CO2 o por mil razones más.

Sergio dijo...

Stewie, te diré mi impresión. Es posible que en tu utópico mundo absolutamente liberal los pobladores actuales de nuestro planeta maximizaran el valor que le otorgan a los bienes y servicios que obtendrían de un mercado mundial y no intervenido, que lograran la máxima cantidad que permite el mundo de las cosas que a cada uno más le satisfagan.

Ahora bien, sospecho que eso llevaría, inevitablemente, a la extinción de la especie humana de aquí a pocas décadas. Si no tenemos inconveniente alguno a esa perspectiva, adelante con el liberalismo extremo. Personalmente, yo sólo lo apoyaría si fuese un mamífero pequeño ( musarañas, topillos...), un reptil o un insecto :-)

Hubo un día en que los dinosaurios dominaban la tierra. Quizás las lagartijas estén deseando que vuelva su momento ^___^ Como humano que soy, elijo tener nietos :-)

Gracchus Babeuf dijo...

Esto me recuerda a una imbécil, que se llama Isabel Preisler, que se atrevió a ir a una recepción con un abrigo de piel de lince.

No es delito, pusto que estaba acrediado que no era de lince ibérico protegido, pero moralmente es despreciable.

Un saludo.

Ismael Rey dijo...

Gracias a todos los que me haceis referencia, cumplís en conciencia con lo que os trasmite vuestra conciencia, es una pena que el argumento de algunos sea especular, emitiendo calificativos de su propia imagen.

No desistais en ese empeño, es así como nos haceis grandes a los singulares.

factoria7gritos dijo...

Tranquilo mucha publicidad no te damos, de hecho lo he evitado expresamente (tanto el nombre del restaurante como su ubicación). Por su puesto que es por conciencia poner aquí esta denuncia por lo que es una pena que no argumentes tu postura -será porque es indefendible-. En cuanto a ser grande o singular, ánimo porque camino te queda sobre todo si insistes en renunciar a la ética.

Es una pena que no eligieras otras "marcas" para promocionarte. Que pena porque tu restaurante aparenta sencillo, familiar, acogedor, agradable... puedo asumir que quieras un público de afines (presumir de tu pasado como concejal del PP, ¿Tenía otra intención?). Pero no, no como dónde la carta no me gusta.

Angeles dijo...

Pretender que la vida salvaje se rija por los principios de mercado muestra una total falta de RESPETO por la vida salvaje, consecuencia de una gran ignorancia en lo que ese tema se refiere, qué eso de la vida salvaje, cómo funciona, qué importancia tiene... Críar animales para consumo no es conservar una especie. Si no entiendes eso tienes mucho que aprender antes de hablar.
En cuanto al individuo del restaurante y su comentario, no creo que nadie pueda hacerle grande.

factoria7gritos dijo...

En Parada del 2 sólo publico los comentarios que me parecen interesantes, incluso aquellos que mantienen un punto de vista contrario al que yo defienda pero desde luego aquí no tienen cabida los comentarios de tipo ofensivo o los puramente propagandísticos y publicitarios. Lo digo por si se echa de menos algún comentario muy inadecuado. Saludos :-)