19/11/07

Puntos de inflexión en la calle La Rúa

Yayoi Kawamura, no es una de las habituales aunque muy escasas voces críticas contra la piqueta ovetense. Hay muy pocos que se atrevan a cuestionar las decisiones del gobierno local por eso tiene mérito que, al margen de los foros progresistas comiencen a surgir voces críticas.

Éste tipo de críticas son esperanzadoras porque marcan un punto de inflexión, suelen reflejar un cambio o una opinión generalizada, algo así como un aviso, una especie de alerta que dice ¡ya está bien de joder!
-¿Cómo se cuida el patrimonio en Oviedo?

-Los edificios se derrumban sin analizar y estudiar qué es lo que contienen o lo que pueden aportar. En la calle La Rúa hay un tremendo socavón. La gente pasa y lamenta el vacío, pero ignora que lo que allí había era la antigua Casa Consistorial, el Ayuntamiento. Se tiró un palacio anterior al siglo XVII y nadie hizo nada para evitarlo.

-¿Una gran pérdida?

-Una bofetada a la historia del patrimonio de Oviedo y una vergüenza. El edificio fue Ayuntamiento en la época de los Reyes Católicos, casa de los Gobernadores y cárcel de la ciudad, para convertirse finalmente en un comercio. La Rúa era una de las calles más importantes de la ciudad, junto a Cimadevilla. Era la Uría de aquellos días.

-¿Por qué ocurren este tipo de actuaciones?

-Si los edificios no están protegidos, no es extraño que pase. De todas formas, hay que invertir en sensibilidad, hacer que la sociedad, empezando por los políticos, se conciencie y esté más atenta para evitarlas. Es tarea de los historiadores transmitir esta necesidad.

-Sin embargo, priman los intereses económicos y muchas veces la conservación es poco rentable.

-La transformación de la ciudad es inevitable, pero no hay que actuar con violencia. Y, para dar a una instalación otros usos, antes hay que estudiarla y reflexionar sobre lo que tenemos delante y la historia que esconde. Hoy en día no se construyen catedrales, pero nos ha tocado vivir en una etapa de respetar y conservar el patrimonio, mantener ese legado cultural y artístico.

Vía: El Comercio

4 comentarios:

dt dijo...

Totalmente de acuerdo.
Tras esa mascara populista en la que mezcla la mejora de servicios (nada desdeñable) con derribos a diestro y siniestro, Gabino nos está dejando una ciudad del siglo XXI, en la que ningún edificio será anterior al año 1950.
Qué triste...

factoria7gritos dijo...

Dt, acabo de añadir tu blog a mi feevy. 1950... que optimista :-)

Lucía dijo...

Ya era hora que desde la Facultad de Historia del Arte alguien se mostrara crítico. ES una vergüenza lo que pasa con el patrimonio histórico-artístico en Oviedo (y en otras zonas de Asturias) y hay mucha gente y muchas administraciones mirando para otro lado. No nos olvidemos dónde está situada la Consejería de Cultura.

Felicidades por el Blog. Me parece muy interesante
Saludos

factoria7gritos dijo...

Gracias por tu comentario Lucía. Si, es curioso como se mira para otro lado, sobre todo desde organismos que tiene relativamente más fácil pararle los pies a la piqueta.