28/5/10

El arbolado urbano de Oviedo, paseos por la ciudad (de Miguel Angel Poblete y Sergio Tomé)

Parece mentira que en un libro sobre árboles podamos aprender tanto sobre una ciudad. Hace algunos años (1998), la Universidad de Oviedo editaba un trabajo de los geógrafos Miguel Ángel Poblete Piedrabuena y Sergio Tomé Fernández. Los libros de árboles suelen ser tarea de botánicos pero si siempre fuera así nos habríamos perdido aquella intención de combatir el "urbanismo de imagen" y la uniformidad del paisaje (magnolios, jardineras de fundición...).

El arbolado urbano de Oviedo, paseos por la ciudad es interesante por el recorrido que plantea por las calles y los árboles de alineación (los que están en las calles). El papel de los árboles urbanos no es sólo decorativo:
  1. Absorben de 4 a 12 decibelios
  2. Oxigenan el aire, absorben y fijan grandes cantidades de CO2 (15 a 18Kg/año), polvo y sustancias nocivas como CO, SO2 y NOx
Y se puede hacer muy bien, si se apuesta por especies autóctonas (o adaptadas) y la variedad.

Pero hay otras dos partes interesantes del libro referidos al modelo de ciudad y al Campo San Francisco que, como se suele decir, están de rabiosa actualidad (y eso que el libro las toca de refilón).

Modelo de ciudad: Desde 1991, se apuesta por el "urbanismo de imagen" frente al urbanismo estructural. Es común a otras ciudades, aunque hay alguna característica particular en Oviedo.
  • beneficios procedentes de la actividad urbanística
  • captación recursos procedentes de la UE
  • privatizaciones
  • venta de suelo
  • endeudamiento
  • esfuerzo de embellecimiento y ornamentación
  • búsqueda del estilo propio (magnolios, farolas de estilo fernandino, jardineras de fundición, peatonalización, baldosas, uniformar paisaje) incluso aunque esté fuera de contexto, de escala o sea pretencioso.
  • robustecida rivalidad con Gijón
  • captar una parte de la población emigrada de los municipios de las cuencas: La Corredoria atiende a la demanda menos solvente
Campo San Francisco:
  • En 1814 el alcalde de Oviedo amenaza con sanciones a quienes cometan abusos contra los plantíos del Campo San Francisco, un bosque de uso público.
  • Del parque partían además alguna de las pocas calles con árboles de alineación.
  • Entre 1846-1871 se cede, con una intención didáctica, una parte como Jardín Botánico a manos de la Universidad Literaria
  • Incluso en 1872 se propone la creación de una escuela de arboricultura y horticultura
  • La llegada del ferrocarril merma el campo y la apertura de la calle Uría afecta a "El Carbayón", no se aplican las propuestas para protegerlo y desaparee en 1879
  • Hasta 1876 el parque hacía las veces de vivero y nutría de árboles al resto de la ciudad. En aquel año el Jardinero Municipal se desplaza al extranjero para adquirir especies que luego se aclimataban en el campo
  • Más tarde la apertura de la calle Marqués de Santa Cruz obliga a recortar el campo.
  • Todavía en 1900 nutría a avenidas de árboles
  • En 1925, por el tráfico, se talan los chopos del paseo de Los Álamos
  • Desde 1936 a 1984 los pocos esfuerzos se dedican al Campo San Francisco, apenas existen árboles en otros lugares de la ciudad (294). Los magnolios del paseo de Los Álamos son de esa etapa. La guerra acabó con mucho árboles y luego se asumió que Oviedo tenía suficiente con sus parques y el campo.
  • En el 84 la ciudad cambia. Se sanea el Campo San Francisco (cirugía arbórea), 90 calles albergan 2.600 árboles (se introducen muchas nuevas especies) y en 1986 empiezan las primeras peatonalizaciones (calle Pelayo), además los barrios empiezan a disfrutar del arbolado en hilera (seguramente motivado por la pauta de "crecimiento hacia dentro" que imperaba en ese momento en las ciudades: débil planeamiento urbano y maniobras especulativas que congela el suelo urbano).
  • En el 91 aunque continua con el "proceso de naturalización" de la ciudad se apuesta por la uniformidad. En 1997, últimos datos que ofrece el libro se registran 4.777 árboles de alineación. 61 especies distintas y en 217 calles. Aunque 390 árboles desaparecen sustituidos por magnolios en 13 calles, se registran importantes pérdidas. No se aportan datos nuevos sobre el Campo San Francisco.
Hasta aquí lo que dice el libro. Desde aquí las conclusiones:

El Campo San Francisco es el corazón verde de la ciudad. Fue vivero, jardín botánico, inicio de la ciudad...

Resiste una guerra y 40 años de franquismo, son las etapas en las que menos se apostaba por árboles y parques pero el Campo San Francisco mantenía recursos y esfuerzos en su cuidado y protección.

Es defendido y atacado por distintos alcaldes. Está el que dicta ordenanza para evitar abusos y el que cede y permite acabar con El Carbayón. Está el que lo sanea y el que lo vende para pagar sus errores. Porque...

  • A Gabino le toca la cresta de la ola (recursos) y su mérito es aprovecharlo (embellece pero uniforma la ciudad para identificar la ciudad con él mismo).
  • Uniforma tanto que acaba con cientos de árboles para sustituirlos por su especie preferida.
  • Abandona el Campo San Francisco, no le interesa... siempre ha estado ahí y no se le puede cambiar mucho, no puede ser él.
  • El modelo flaquea, la ola baja pero no llega a la orilla (endeudamiento, privatizaciones, venta de suelo...). Empiezan las decisiones impopulares, la última: el expolio al corazón de Oviedo.

3 comentarios:

Manuel dijo...

Este post si que es un verdadero manifiesto. Habrá que leer el libro

Sasu dijo...

Ayer en una de las calles más "vehiculadas" de Oviedo, me apoyé en uno de estos pobres árboles urbanos y cuando me miré la mano, estaba ennegrecida...

Por desgracia no todo lo arreglan los árboles...

voet dijo...

El señor gabino mandó arrancar acacias que yo planté con 12 años en la calle Pio XII de Oviedo para plantar sus magnolios. Se trataban de árboles sanos, crecidos y muy bien situados. Todo esto se hizo en contra de los vecinos.

Así que no tengo más remedio que estar al 100% con tu artículo. El último que escribí en mi blog está bastante relacionado: http://glob.cranf.net/?p=695