No existe un problema de líderes en el PSOE (¡gobierna Rajoy!) pero sí hay un problema para encontrar a la persona más adecuada que defienda
ideas de cambio.
Las opciones más evidentes de liderar el PSOE no parecen refrescar lo suficiente. Son personas capaces, excelentes valores para la política pero no para coordinar una reorganización del discurso y de la forma de hacer política. O, al menos, no lo han demostrado.
En ese sentido, la esperanza puede ser que surja un movimiento parecido al que llevó a Zapatero a la secretaría general pero es obvio que adaptado a las necesidades del momento. Por desgracia parece difícil, Eduardo Madina es la persona que más fácil podría encabezar un movimiento de este tipo pero se autodescarta cada vez que tiene oportunidad. Me imagino que no da el paso porque pensará que todavía le falta mucha experiencia para una responsabilidad que es enorme. Se sentirá entre la espada y la pared, con el peso enorme de la responsabilidad por no tener seguro cómo afrontar los cambios (ya no hay reglas) y por el también enorme coste personal que le puede suponer.
En tiempos complicados, muy poca gente puede entender el enorme
sacrificio personal que implica participar en política. No compensa. No
hay privilegios para las bases de cualquier opción partidista, hay
trabajo muy duro no remunerado a costa de renunciar a una vida
profesional, un expediente académico o una vida familiar convencional
por no hablar de otro tipo de actividades como el puro ocio. Imagina ahora cómo puede ser la vida al frente de una secretaría general. La
participación política sale muy cara en lo personal y solo se explica
por el impulso de cambiar las cosas, de mejorar lo cotidiano y de
alcanzar sueños.
También supongo que hay gente importante que piensa que Eduardo Madina está preparado y que su teléfono no dejará de sonar y que la mayoría de las llamadas que recibe estos días serán llamadas de presión para que dé el paso. Lo que puede que no sepa es que también hay gente ańonima (yo no le conozco personalmente, ni mis opiniones influyen en una masa importante de personas afiliadas) que pueden esperar un paso así o un paso de alguien como él. Conozco a varias personas que esperan como agua de mayo un paso de una candidata o un candidato de este "perfil". Alguien capaz de entender que tocan otros tiempos, aunque no sepa del todo como afrontarlos (¿sabe alguien?). Si lo da, si da este paso, él o alguien, la gente que piensa así debería ser consecuente y meterse en la batalla. Ya sea la batalla dar pasos similares en otros ámbitos o pegar sellos.
Hace falta la chispa.